En enero de 2018 el ejército turco atacó Afrín, Siria, tratando de desplazar a la población kurda de esta pacífica ciudad. La invasión destruyó hogares de civiles, bombardeó el principal hospital de la ciudad, y diezmó las infraestructuras económicas clave. Las fuerzas de ocupación han secuestrado, torturado y asesinado civiles locales. Cientos de miles de personas se vieron forzadas a huir. La mayoría fue a Shehba, una pequeña región sur de Afrín. Desde entonces muchas personas viven allí en campos de refugiados.

Las condiciones en los campos son duras, especialmente a medida que se acerca el invierno. Las temperaturas decrecen y llueve casi todos los días. La mayoría de las personas vive en tiendas de campaña y no tiene acceso asegurado a electricidad, combustible o agua limpia. Los niños, los enfermos y los ancianos son los más vulnerables. La mayoría de las organizaciones internacionales no pueden, o no quieren acceder a la zona para proporcionar la ayuda necesaria. La comunidad internacional se mantiene en silencio frente esta grave cuestión de derechos humanos.

Este mes, activistas de la campaña Women Rise Up For Afrin del Norte de Siria -integrantes de Kongra Star- han ido como voluntarias a los campos de refugiados de Shehba, manteniendo reuniones con personas desplazadas y documentando sus necesidades más urgentes.

Con su donación, estas voluntarias podrán llevar suministros de emergencia a esas personas que lo han perdido todo. Incluso un pequeño donativo puede suponer una enorme diferencia para la vida de una familia desplazada.

Las voluntarias de @starcongress y @riseupforafrin están en Shehba con las personas desplazadas. Tu donación les ayudará a llevar suministros de emergencia a esas personas que lo han perdido todo.